jueves, 26 de febrero de 2009

PERENNE

PERENNE, a Jaime Salamanca

Perenne como la lluvia de enero,
Como la buena semilla y la amistad sincera.
Perenne como el pan para el buen samaritano,
Para el huérfano y el hambriento.
Perenne como la luz del sol recostada en la bahía,
Como el tren de mediodía,
Como las estaciones y el hastío de verano,
Como los vientos de otoño y las hojas secas,
Como la soledad del desierto y las noches frías,
Perenne como todo buen sentimiento,
Como el prisma de la rosa en marzo,
Perenne como el poema dulce,
Como el invento del amor esquivo,
Como el encuentro de dos amantes
En la penumbra de la noche
Bajo la luz del farol en la calle vacía,
Como el adiós del viajero en el puerto.
Perenne como el reloj sin tiempo,
Como el ayuno para el condenado,
Como el gozo que llevo dentro.

Fernando Cuestas

viernes, 20 de febrero de 2009

EL ALMA DE TODOS

Llama que sostiene el fuego,
voz de arrecife sobre el fango,
alma hispana brotando de tus polos,
caricia distraída al viento, verso abierto
que despierta una canción al alba.
El amor habita tu casa,
donde llegan los duendes taciturnos,
y mil luceros se visten en la noche,
donde llego yo con Raúl Lescano,
llega Amanda Ocampo, Amalia Gabrieli
con su voz de plata, el gran Pedro,
Ana Builes la poeta sumergida,
Claudia Lozano y sus poemas inspirados,
llega Lenin el declamador,
llegan los cerezos, los arces, las cometas,
a tu casa llegan el teatro, la música,
la adivinanza, llegan tantos otros amigos,
amigos de los buenos,
amigos de lo inolvidable,
del sol, de la luna, de la poesía,
tantos personajes vastos y diversos
rondan todas tus habitaciones:
tú casa el alma de todos.

Regreso a mi casa,
pero no regreso vacío:
tranquilo con el recuerdo en mi mano
de haberte escuchado, visitado,
y de contarme entre tus amigos.

Fernando Cuestas

NEBULOSA DEL CANGREJO

Desde mi remota distancia
me miro en tus pupilas estrelladas,
traspaso la oquedad de tu silencio,
navego por el vasto valle de tu cuerpo,
en mi noche vago hacia ti Suprema:
¿Acaso descubres mi soledad infinita?

Tu corazón es un pulsar de estrella
girando treinta veces por segundo
sobre su eje,
seis mil trescientos años luz,
luz del Universo te separan,
y sin embargo apareces cual
diminuta llama en mi ventana
con tu edad madura
de semilla jugosa,
nebulosa del encanto,
sol de noche,
universo expuesto,
¡extensión del tiempo!

Fernando Cuestas

SUEÑOS

Tengo sueños.
Blancos, verdes, claros.
Transparentes y tranquilos.
Apenas perceptibles,
Apenas distantes o fugaces.
Sueños tan vivaces.
En el ayer, mañana y siempre.

Fernando Cuestas

AL FINAL DEL SENDERO

Que la muerte no me toque
Sin haber dicho lo suficiente;
Que no se me acerque ni me guiñe,
Sin haber amado lo suficiente;
Que no me alcance en la entrada de mi casa,
Sin haber andado lo suficiente;
Que no se pase las tardes enteras junto a mi ventana,
Sin haber resuelto lo suficiente;
Que no llegue cuando hay palabras que no se han dicho,
Sentimientos que no han aflorado,
Pasos que no se han dado, y
Afanes como el de este día,
Que no han madurado.

Fernando Cuestas